Terapia de Pareja

MuchoExisten muchos tipos de relaciones entre los seres humanos pero sólo hay una única relación colaborativa a largo plazo y es la relación de pareja. La relación de pareja estable tiene cinco rasgos distintivos: es una relación libre, duradera, exclusiva, con objetivos y sexual. Además de estos rasgos distintivos cada miembro de la pareja debe recibir algo y, a cambio, dar otra cosa. 

Objetivos de la terapia de pareja

Las parejas que vienen a consulta suelen encontrarse en situación de crisis y están cargadas de dolor y desilusión. Las parejas que aceptan la terapia conjunta tienen en un gran número de casos, esperanza de solucionar la situación, y es probable que esta se proyecte en la propia terapia. Aceptar la ayuda profesional por ambas partes conlleva la posibilidad de conseguir los objetivos en la terapia de pareja:

  •      Proporcionar alivio a los sentimientos debilitantes y de indefensión engendrados por el conflicto duradero y no resuelto entre los miembros de la pareja.
  •       Poner de manifiesto la individualidad de cada miembro de la pareja, de forma que cada uno reconozca y manifieste con sinceridad sus sentimientos y necesidades, distinguiendo en qué grado son ellos mismos o la pareja los responsables de las dificultades.
  •       Liberar a las parejas de las interacciones dolorosas e infructuosas para que puedan vivir juntos más felizmente; o, por otra parte, para permitir la ruptura de la relación, si la encuentran intolerable o imposible de resolver.
  •       El propósito de la intervención de la terapia de pareja no es la permanencia de la relación a toda costa, sino el restablecimiento de la posibilidad de elección por parte de la pareja.
  •       Que la relación de parejas ha de basarse en un intercambio de conductas mutuamente gratificantes.
 Criterios para solicitar ayuda de psicoterapia por problemas de pareja:


1) Existe una percepción clara de insatisfacción de la vida conyugal en al menos uno de los miembros de la pareja.

2) Los problemas de pareja se repiten una y otra vez (de manera recurrente) sin apreciarse avances significativos en la resolución de los mismos.

3) La comunicación, las expresiones de afecto y apoyo mutuo se han visto reducidas de manera notable.

4) En las discusiones, empleamos alguno de los dos (o ambos) expresiones agresivas o comportamientos que hacen daño al otro.

5) Existen problemas en las relaciones sexuales: bien por que se evidencie una disfunción concreta en uno de los miembros de la pareja o bien porque se percibe insatisfacción en la relación sexual.

6) La relación conyugal es inexistente, sólo nos relacionamos como padres de nuestros hijos y es desde estos roles desde los que hablamos siempre.

¿Qué tratamos?


Mejora en la comunicación de pareja :


La comunicación es el pilar base en la relación de pareja. Nos ayuda a relacionarnos con las personas, a expresar nuestros sentimientos, emociones y deseos y sin ella no podemos fortalecer la relación. Muchos de los conflictos de pareja están generados por los problemas de comunicación: no decir las cosas en el momento apropiado, discutir, no saber escuchar empáticamente al otro, no saber expresar lo que uno piensa, etc


La comunicación nos ayuda a conocer al otro, algo esencial para comprendernos y amarnos. Es necesario saber que le gusta a nuestra pareja, cómo se siente, qué deseos e ilusiones tiene. Conocerlo  es amarlo.

Para una buena comunicación debemos estar abiertos al diálogo y saber escuchar principalmente. Es importante comunicarse diariamente con la pareja y no ceder al cansancio o falta de tiempo.


En la terapia de pareja se aprende a comunicar. Unas parejas tienen el problema de no comunicarse y otras de no saber comunicarse. El terapeuta ayuda a las parejas que tienen este problema a saber expresar sus sentimientos sin llegar al conflicto, saber escuchar atentamente a su pareja, evitar las malas formas y la agresividad, fomenta el respeto, intentar buscar una solución buena para ambos, etc.

Está garantizado que una relación de pareja con una buena base en su comunicación sabe afrontar cualquier situación de crisis de forma efectiva. Es importante cuidar esa parte de nuestra relación y no olvidar que es algo que diariamente está ahí.

PROBLEMAS SEXUALES :

La sexualidad en la pareja cambia a medida que ésta evoluciona. La pasión desenfrenada del principio, propia de la primera etapa (noviazgo), da paso a una vida sexual estable. La sexualidad no tiene por qué transformarse en aburrida, ni tampoco tienen por qué disminuir la frecuencia en las relaciones sexuales. La relación sexual de pareja se establece y el apetito sexual se autorregula en la relación. Lo anormal era la etapa desenfrenada del inicio.


Debemos tener en cuenta que la sexualidad humana está muy relacionada con todo lo que nos rodea y es muy sensible a los problemas externos, sobre todo cuando hablamos del deseo sexual.

Si, por ejemplo, la comunicación falla, la falta de confianza aumenta y la sensación de apoyo y comprensión desaparece se produce una distancia emocional entre ambos miembros que es lógico .

pensar que sea muy difícil que exista deseo sexual. Muchas de las demandas que hacen a nuestro centro por falta o disminución del deseo sexual, terminan siendo derivadas a terapia de pareja, ya que como hemos vistos los conflictos irresueltos impactan con especial rapidez el ámbito de la sexualidad de pareja.


Existen otra serie de disfunciones sexuales que pueden afectar a la estabilidad en la pareja. En el hombre la falta de erección o impotencia, eyaculación precoz o adicción al sexo. En la mujer son más frecuentes además de la falta de deseo, los problemas para alcanzar el orgasmo o anorgasmia, vaginismo y dispareunia.

INFIDELIDAD Y CELOS :


Unas de las causas principales por las que una relación puede romperse es debido a los problemas de celos o la infidelidad por parte de uno de los miembros de la pareja. La desconfianza, la separación emocional y los conflictos de pareja emergen cuando se dan uno de estos dos casos. La terapia de pareja puede ayudar a superar y potenciar la relación y evitar la posible ruptura.

En la mayoría de los casos, los problemas de infidelidad aparecen cuando se tiene la sensación de que la pareja no le da lo que necesita o la relación no era lo que esperaba ya que no cubre sus expectativas. Muchas veces la infidelidad queda oculta hasta que la pareja se percata de que algo pasa y acaba descubriéndolo. Otras veces es la propia persona la que confiesa. En ambos casos aparece el conflicto que suele ser bastante grave y doloroso para ambos.

Uno se siente traicionado por la persona amada y el otro culpable por la situación que ha originado. A la mayoría de parejas les cuesta mucho afrontar esta situación y por eso es beneficiosa la terapia de pareja para evitar más conflictos y llegar a una solución.

En los problemas de celos normalmente éstos no están justificados. El agobio de la pareja suele ser constante y eso provoca el alejamiento del otro y cansancio emocional por tener que estar constantemente dando explicaciones. Los celos suelen ser un sentimiento de miedo por perder a la persona amada. Por eso, en los casos más extremos, la persona que los sufre necesita saber a todas horas si su pareja está por ella, si sigue enamorada, si la quiere, etc. En estos casos es muy importante trabajar la autoestima y la confianza en uno mismo. La terapia de pareja es muy útil en estos casos.

RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN LA PAREJA


Cuando dos personas inician una relación todo parece ir sobre ruedas. Desgraciadamente la pareja “IDEAL” no existe, ya que pertenece al ámbito de las “ideas” y no de las realidades. Cuando la realidad de la convivencia en pareja se encarga de desmoronar ese concepto de pareja “ideal”, nos vemos obligados a enfrentar lo que en realidad significa vivir en pareja. Es decir aprender a convivir positivamente con las diferencias y los conflictos, no hemos de extrañarnos de esta afirmación, cualquier pareja con algo de tiempo juntos saben que los conflictos son inherentes a la relación, el problema es aprender a solucionarlos equilibrada y armónicamente, al menos hasta donde nos sea posible.

Casi todas las parejas tienen uno o más temas conflictivos importantes, y que son recurrentes. Algunos los más frecuentes temas conflictivos para las parejas son: La relación con las respectivas familias de origen, La educación de los hijos, La distribución de las tareas domésticas y el uso del espacio y el tiempo (es decir orden / desorden y ocio), el manejo de la economía, la infidelidad , los celos patológicos, los problemas de comunicación, la grave problemática

de la violencia doméstica, la distribución de la jerarquía, es decir quién manda y por supuesto la sexualidad.

La terapia de pareja puede ser muy útil para el tratamiento de estas problemáticas. El terapeuta actúa como mediador estratégico y pedirá la colaboración activa de los dos miembros de la pareja.

Para que una terapia de pareja sea efectiva, se necesita el compromiso, la voluntad, el esfuerzo y las ganas de hacer que la relación vuelva a funcionar.