Técnicas de Estudio

TÉCNICAS DE ESTUDIO  

  
 
 

 EL ESTUDIO

 


    Para algunas personas el estudio consiste en estar matriculado  en  un colegio y asistir a unas clases. Pero estudiar es algo más,  es  aprender una serie de conocimientos ejercitando la inteligencia,  la  memoria,  la voluntad, la capacidad de análisis, de síntesis, de relacionar,  etc.  En el diccionario encontramos que estudiar es  "ejercitar  el  entendimiento para alcanzar o comprender una cosa".
    Para estudiar bien y alcanzar el éxito escolar son necesarias tres cosas: poder, querer y saber estudiar.
    Poder estudiar es tener inteligencia y el resto de facultades humanas. Es indudable que la inteligencia se relaciona mucho con el éxito escolar. En igualdad de condiciones un alumno "inteligente" obtiene mejores  notas que sus compañeros.
    El querer estudiar es tener el deseo y la  determinación  de  adquirir unos conocimientos. Hay estudiantes que con una inteligencia normal  consiguen buenos resultados a base de esfuerzo personal y dedicar el  tiempo necesario. Tan importante o más que la inteligencia es la motivación o el querer estudiar. Muchos alumnos fracasan no por falta de inteligencia sino por desinterés, por apatía, por dejar el trabajo para el último momento, es decir, por falta de motivación.
    El saber estudiar es el tercer factor importante para  alcanzar buenos rendimientos. Puede ocurrir que un alumno tenga la inteligencia suficiente y dedique bastante tiempo al estudio, pero los resultados son bajos  e incluso fracasa. Probablemente se debe a que emplea unas  malas  técnicas de estudio. De ahí el desfase entre trabajo y rendimiento.
    Además de estos factores importantes hay otros como el tener los conocimientos previos bien asimilados, dedicar el tiempo suficiente  al estudio y utilizar los instrumentos adecuados, como libros de texto,  diccionarios, atlas, etc.
    Podemos hacer poco para mejorar la inteligencia, pero si podemos mejorar la motivación y sobre todo las técnicas de estudio. En esta página Web se estudiarán las técnicas generales que han sido contrastadas por la  experiencia o por los conocimientos teóricos y experimentales de la Pedagogía y la Psicología. En concreto se tratarán estos temas: la lectura, el subrayado, el cuadro sinóptico, el esquema, la forma de  tomar  apuntes,  la preparación de exámenes, la elaboración de trabajos y otras técnicas como confección de murales, teatro leído y debates.
    Para conseguir buenos rendimientos no basta con conocer las técnicas descritas, es necesario ponerlas en práctica según convenga  en  cada momento. La combinación entre la teoría y la práctica hará que  mejore el rendimiento académico.
   

 
Además de querer estudiar , poder y saber es necesario utilizar un buen HORARIO
 
 Utilizar unas buenas técnicas de estudio, es necesario dedicarle el tiempo suficiente para repasar, hacer los ejercicios y dominar todos los temas. Ningún trabajo sale adelante si no se le dedica tiempo, y el estudio tampoco.
     En distintas investigaciones se ha demostrado  que  la  administración eficaz del tiempo es un factor importante en el éxito  escolar.  Pero  el tiempo es difícil de controlar y fácilmente se desperdicia en tareas  improductivas y sin objetivos.
     Las principales dificultades para aprovechar el tiempo suelen ser  éstas: Primero la dificultad de ponerse a estudiar, es decir, de iniciar el estudio concentrado. Segundo, el pasar de una asignatura a otra sin  profundizar ni terminar ninguna. Tercero, no estudiar todo lo que se debiera aunque anteriormente haya sido propuesto. Cuarto, dejar el estudio  y  la preparación de los exámenes para el último momento, tratando de recuperaren poco tiempo lo que no se ha hecho en los días o semanas anteriores.
     Pero todas estas dificultades se pueden solucionar y con constancia se puede conseguir un buen aprovechamiento del tiempo. Unos principios generales para alcanzarlo podrían ser éstos:
     Marcar una hora fija para comenzar el estudio, que  podría  ser  entre las seis y media y las siete, teniendo clase por la tarde. Antes  de  ponerse a estudiar es conveniente hacer una lista de todas las  actividades a realizar en esa tarde y después ordenarlas teniendo en cuenta de programar en primer lugar los temas que resulten más difíciles o desagradables.   Conviene hacer un descanso de unos cinco minutos por cada hora de  estudio concentrado. Es el momento de levantarse, dar una vuelta por la casa o hacer una llamada telefónica. Con esto se evita la fatiga mental.
      Cada día hay que terminar todas las actividades que se han  propuesto. De esta forma mejorar  la constancia y fuerza de voluntad. Muchos días se terminan  antes de lo previsto y se dedicar  ese tiempo a los hobbys.
       Como norma general habría que estudiar los seis días de la semana,  de lunes a sábado, y dejar completamente libre el domingo, para alcanzar  el necesario descanso, divertirse, asistir a las  celebraciones  religiosas, fomentar las aficiones, etc.
     Algunos estudiantes prefieren estudiar por la noche mientras que otros aseguran que rinden más en el estudio por las mañanas antes de ir a  clase. Convendría conocer cual es la mejor hora para concentrarse eficazmente en la tarea.

    LA MOTIVACIÓN

 

 
    El poder estudiar (tener inteligencia) es muy  importante  para conseguir el éxito en los estudios, pero no lo es todo.  Hay  estudiantes  que teniendo una inteligencia normal, a base de esforzarse y "machacar"  terminan sacando buenas notas.
    El querer estudiar (tener motivaciones o voluntad) es tan importante o más que la inteligencia para alcanzar buenas notas. La motivación, en  el sentido de causa que mueve o impulsa a estudiar, ha sido estudiada  en un trabajo de investigación con alumnado del Ciclo Superior de E.G.B. de Zaragoza (Memoria de Licenciatura. Ramo García, Arturo.  Valencia,  octubre de 1977). En este trabajo se distinguen las motivaciones internas  y  las externas. Llamamos internas o personales a aquellas motivaciones que  nacen del propio alumno, que quiere hacer algo por sí mismo y tiene  voluntariedad actual. Las motivaciones externas o ajenas son aquellas  que  no nacen del alumno sino de otras personas  (padres,  hermanos,  profesores, compañeros) y de circunstancias que le rodean. 
    Entre las motivaciones internas o personales distinguimos las  que hacen referencia al interés profesional (conseguir un buen trabajo y seguir estudiando), al interés personal (me  gusta  estudiar,  por  satisfacción personal) y al interés escolar (saber más, sacar buenas notas, superarme).Estas motivaciones internas están muy relacionadas con  el  alumnado  que obtiene altos rendimientos.  
    Las motivaciones externas o ajenas suelen ser familiares (por satisfacer a los padres, porque me riñen o me pegan), escolares (por no  suspender en las evaluaciones, por saber contestar en clase) y sociales (por ir de veraneo, por tener el sello de listo). Todas ellas están muy  relacionadas con el alumnado de rendimiento bajo. Podríamos  afirmar  que  estas motivaciones externas no sólo no ayudan al estudiante sino que le  perjudican en sus rendimientos escolares. Dicho de otra forma,  para  que  los rendimientos sean satisfactorios ha de ser el alumno quien primordialmente quiera estudiar, con interés personal, profesional o escolar, que  nacido dentro de sí mismo le empuje al esfuerzo que ordinariamente exige el estudio.
    Si esta motivación personal o interna no existe o incluso es  negativa-con un rechazo claro hacia el estudio- los esfuerzos que  hagan  los padres, los profesores y compañeros para ayudar al alumno, utilizando todos los medios (propinas, castigos, riñas, recompensas afectivas, etc.),  serán insuficientes. También serán insuficientes los otros estímulos de  la sociedad que empujan al alumno al estudio.

FORMA DE ESTUDIAR

 
  El Método LSER


    Hasta aquí se han estudiado aspectos parciales de las Técnicas de Estudio y es hora de tener una visión de conjunto para comprender  los pasos a seguir para estudiar una lección. En el proceso  del  estudio  se distinguen cuatro fases: síntesis inicial, análisis de cada pregunta, relacionar las ideas y síntesis final. Esto se  concreta  siguiendo  cuatro pasos: lectura, subrayado, esquema y repaso. De aquí que el método seguido sea LSER formado por las iniciales de las palabras anteriores.
     La lectura es el primer paso a seguir para alcanzar una síntesis  inicial del tema. Antes se puede ojear la lección, ver las preguntas de  que consta y fijarse en los dibujos y en los gráficos. Después  hacerse  unas preguntas para averiguar qué se sabe del tema a tratar. Con estas preguntas se consiguen dos objetivos: relacionar los  conocimientos  anteriores con los nuevos y aumentar la motivación al darse  cuenta  de  los conocimientos que faltan por aprender. A continuación leer todo  el  tema  para conseguir una visión general o síntesis inicial de la lección. Sobre  ese esquema general resultar  fácil encajar cada una de las preguntas.
      El subrayado es el segundo paso de las técnicas de estudio. Tomar  una pregunta o párrafo, tratar de comprenderla bien y subrayar con  rojo  las ideas principales y con lápiz azul las ideas secundarias, los ejemplos  y los datos. Se esta forma se hace un análisis comprensivo de cada pregunta distinguiendo lo fundamental de lo accesorio. Hacer lo  mismo  con  todas las preguntas.
     El esquema es el tercer paso. Después de subrayar hay que ordenar  las ideas principales y clasificarlas según un criterio. Para ello  se  puede hacer un esquema, un cuadro sinóptico o un resumen según los  deseos  del estudiante y lo que se adapte mejor al tema.
     El repasar o recordar es el cuarto paso de las técnicas. Repasar  consiste en repetir mentalmente las ideas principales del  subrayado  o  del esquema . Seguir estos pasos: repasar la lección entera, cerrar los  cuadernos o libros, repetir las ideas principales del subrayado o esquema  y comprobar cuántas se han dicho bien y cuántas se han dejado. Este proceso hay que repetirlo hasta memorizar perfectamente toda la lección.  Se  han hecho investigaciones para averiguar el efecto del repaso. Los  estudiantes que no repasaban recordaban, a las dos semanas, un diez por ciento delos contenidos de la lección, mientras que los que repasaban  recordaban, a las tres semanas, el ochenta por ciento del tema.
   
SUBRAYADO

                Subrayar no es solamente poner una raya, de algún color, debajo del algunas palabras o frases. Además de esto, y principalmente, es distinguir las ideas principales de las secundarias. Con el subrayado se obliga a seleccionar las ideas básicas de cada epígrafe y de cada lección.
                Este ejercicio intelectual ya es de por sí de gran utilidad y exige un considerable esfuerzo porque obliga a la selección crítica de las ideas. Pero además facilita el estudio en ocasiones posteriores, ya que con sólo leer las palabras y frases subrayadas se tiene un conocimiento completo de toda la lección.
                Tanto el subrayado como las anotaciones al margen son muy personales y cada uno lo hace según su peculiar forma de ser. Sin embargo, se pueden señalar una serie de reglas generales para hacer un buen subrayado.
                Antes de subrayar, leer la lección entera para tener una idea general de la misma.
                Sólo se debe subrayar en los libros propios y no es aconsejable estudiar en libros subrayados por otro estudiante porque las palabras y frases no son significativas.
                Usar lápiz rojo (o raya doble) para subrayar las ideas principales, los datos esenciales y las definiciones.
                Usar lápiz azul (o raya sencilla) para subrayar las ideas secundarias que deben ser recordadas y el resto de los datos (nombres, fechas, obras, etc.) y los ejemplos que demuestran la idea principal.
                Marcar con una línea vertical en el margen cuando todo el párrafo debe ser subrayado. De esta forma se evita tener que subrayar todas las líneas.
                Se pueden utilizar otros signos gráficos como el redondeado para resaltar una numeración o clasificación en un esquema; el recuadro, para destacar enunciados, nombres o fechas clave; el signo de interrogación, cuando se tengan indicios de que lo expresado puede ser un error; la admiración, cuando se necesite comprobar una afirmación; el punto, cuando se tenga que completar con otras lecturas, etc.
                No obstante, cada estudiante debe crearse su propio código de signos gráficos según sus necesidades. En este curso utilizaremos la raya doble de color rojo y la raya sencilla de color azul.
                Subrayar de tal manera que sea posible leer continuadamente todas las partes subrayadas, aunque estén en distintas líneas y que lo leído forme un pensamiento coherente.
                Se ha de subrayar poco. Por regla general sólo del 25% al 30% de las palabras, aunque esto depende de los textos.


ESQUEMAS
 
    Un esquema es la presentación de las ideas principales  y  secundarias de una lección estructuradas de un modo lógico. Esta  estructuración  lógica de la materia que se estudia permite captar de un solo golpe de vista todo el contenido.
    Las características de un buen esquema son: recoger  todas  las  ideas principales, secundarias y los datos que han sido previamente subrayados; están presentados de una forma estructurada y lógica que facilita la comprensión y la memorización; utilizar las palabras del  estudiante  y  con toda la brevedad posible, escribiendo frases cortas que recojan con  precisión y claridad las  ideas del tema. 
    El hacer esquemas tiene varias ventajas: al ser una técnica de estudio activa aumenta el interés y la concentración sobre el tema  mejorando  al mismo tiempo la memorización; facilita la comprensión, al tener  que  estructurar las ideas; favorece la memorización, al utilizar la memoria visual; y sobre todo, se ahorra tiempo a la hora de memorizar el esquema  y de hacer posteriores repasos ya que se va directamente a lo importante  y no se necesita leer toda la lección.
    Pueden seguirse estos pasos para hacer el  esquema:  primero  leer  la lección entera y subrayar siguiendo las normas conocidas; después  buscar un título que sea una síntesis del contenido de la lección; dividir el tema en tres o cuatro apartados generales que recojan a su vez varias ideas principales y éstas a otras secundarias y datos significativos; poner cada idea en un apartado distinto y formularla con brevedad y precisión; es conveniente dejar márgenes a la izquierda y derecha para posibles  anotaciones posteriores; y por último, tener en  cuenta  que  se  correspondan verticalmente los apartados de la misma categoría dejando  los  sangrados correspondientes.
    Aunque cada uno puede hacer los esquemas de forma personal, aquí  utilizaremos tres clases de esquemas: el numérico, el mixto  (con  letras  y números) y el gráfico o de llaves, también llamado cuadro sinóptico.
    El esquema numérico utiliza el 1., 2., etc. para los apartados generales, el 1.1. para las ideas principales y el 1.1.1. para las secundarias, aumentando los números mientras sea necesario.
    El esquema mixto usa los números romanos (I, II, III) para los apartados generales, las letras mayúsculas (A, B, C) para las ideas principales, los números (1, 2, 3) para las secundarias y pueden  añadirse  letras minúsculas y números con paréntesis.
    Después de conocer bien estos modelos, se pueden utilizar otros.

APUNTES

      En primer lugar es necesario que se comprenda la  necesidad  de  tomar apuntes. Aunque se esté muy atento y se tenga buena memoria,  es  difícil retener la estructura general de la explicación, los detalles y los ejemplos. Aún es más difícil cuando es una exposición de hechos que  incluyan dibujos, figuras y fórmulas. La memoria puede retener durante un  periodo corto de tiempo, pero lo importante es retener a largo plazo y para  ello es esencial la grabación escrita, tomando apuntes o notas en clase.
         Al tomar apuntes intervienen varios sentidos como el oído, la vista  y los músculos y esto favorece el aprendizaje.
         En el hecho de tomar apuntes distinguimos el escuchar y  el  escribir. El que toma apuntes está retrasado con respecto al profesor, ya que anota lo que acaba de decir mientras escucha lo que está  diciendo.  Pero  escuchar y escribir no son realmente incompatibles. Se pueden hacer  las  dos cosas al mismo tiempo siempre que la una sea un ejercicio mecánico o casi automático y la otra un ejercicio intelectual. Se puede seguir el  pensamiento del profesor mientras se escribe lo que ha dicho anteriormente. Es necesario el ejercicio para crear este hábito.
      Escuchar comprendiendo implica descifrar el significado de cada  palabra y captar las ideas del que explica.
      Hay que fijarse en el contenido de la explicación y dejar de  lado  la actitud que se tenga ante el profesor. Tratar de mirarle y, si es posible, ponerse cerca para oírle mejor.
      Hay que escuchar activamente y estar interesado  por  lo  que  dice el profesor. Estar bien sentado pero no excesivamente cómodo. Al tomar apuntes -igual que al subrayar- hay que descubrir las ideas principales,  las secundarias y los datos. Lo subrayado es al  texto  escrito  lo  que  los apuntes a la explicación.
      Al escribir, procurar dejar un margen en la parte derecha para  posteriores anotaciones. Dejar también espacios en blanco entre los  distintos apartados para completar los apuntes posteriormente.
      Prestar atención al principio de la explicación  del  profesor  porque suele dar una idea general del tema o indicaciones para su estudio. Otras veces da más importancia a unas partes que a otras mediante frases,  gestos y tono de voz.
      Al final de la clase o por la tarde, completar los apuntes. Puede quedarse una frase sin terminar o una palabra clave suelta o un ejemplo aislado. Quizás al cabo de unas semanas ya no  se  entiendan  esas  palabras sueltas o no se sepan completar las frases.

EXÁMENENES

 
 
 

    Los exámenes están pensados para medir hasta qué punto se ha estudiado y se domina una materia. Para superarlos con éxito hay que  dominar  bien todo el contenido, estar en buenas condiciones físicas y mentales y adoptar unas actitudes apropiadas.
    La primera preparación para un examen empieza al principio del  curso. El éxito final se fundamenta en el trabajo regular de todo el año.
       Hacer los repasos suficientes con el fin de que los conocimientos  dejen huella en la memoria. Son aconsejables tres repasos: el que  se  hace inmediatamente después del estudio de cada tema, el repaso  intermedio  y el repaso final. Este último hacerlo la semana anterior a  la  prueba  de forma que se distribuya el tiempo disponible para todos los temas. No  hade haber prisas de última hora, ni noches en blanco, ni abusar  del  café cargado. No tomar anfetaminas ni otros estimulantes; sólo es  aconsejable lo recomendado por el médico.
     Enterarse bien de las características del examen: si es de prueba  objetiva o de tipo ensayo; si se puede elegir entre varias  preguntas  cortas; si puntúan los errores o no, etc.
    Procurar llevar al examen todo el material necesario: bolígrafos, lápiz, goma, diccionarios, calculadora, reloj, etc. porque  a  veces  un  olvido puede conducir al fracaso.
    Todo examen lleva consigo un cierto grado de nerviosismo o de ansiedad. Si esta ansiedad es ligera puede ser un estímulo positivo para el esfuerzo, pero si es excesiva y no se canaliza en un trabajo  productivo  puede ser muy perjudicial y conducir a una inhibición general de  los  procesos mentales.  
     Procurar no ponerse junto a compañeros que tratan de copiar o  preguntan constantemente para no sufrir las consecuencias.
    Es conveniente dormir con normalidad la noche anterior al  examen.  Es mejor tener la mente despejada que unos datos más, adquiridos  precipitadamente.
    Seguir atentamente las instrucciones del profesor y contestar a lo que se pide, ya sea resumir, comparar, definir, criticar, etc. Distribuir  el tiempo disponible entre los temas a desarrollar.
      En los exámenes escritos sobre temas extensos procurar hacer un esquema de cada pregunta en papel aparte. Es preferible  anotar  las  palabras clave  de todas las ideas del tema y organizarlas según un orden  lógico, antes de empezar a escribir.
     Entregar el examen de los últimos y repasarlo antes de darlo al profesor. Fijarse en las faltas de ortografía, las omisiones y la redacción.

Conclusiones de la Memoria de Licenciatura de Pedagogía sobre:
"Influencia de los hábitos de estudio en el rendimiento escolar", por Arturo Ramo García, dirigida por el Profesor D. José Luis Rodríguez Diéguez de la Universidad de Valencia.
    Se pretendió estudiar las siguientes cuestiones:
    1. ¿Cuáles son los hábitos de estudios que influyen positivamente en el rendimiento de los escolares de la 2ª Etapa de E.G.B. (12 a 14 años) ?
    2. ¿Qué influencia o peso estadístico tienen esos hábitos de estudio considerados globalmente en la predicción del rendimiento?
    3. ¿Cuáles son las motivaciones que favorecen el estudio y cuáles son las que le restan eficacia?
    4. ¿Qué influencia tiene la distribución del tiempo fuera del Colegio en orden a la eficacia del estudio?
    Las conclusiones de la Memoria de Licenciatura  fueron éstas:
    A) Los hábitos de estudio que resultaron influir positivamente fueron los siguientes:
- Saber utilizar distintos métodos de estudio para distintas asignaturas.
- Distribuir o planificar las materias de estudio y el tiempo disponible.
- Empezar a estudiar todos los días a la misma hora.
- Permanecer una hora seguida estudiando sin levantarse de la silla.
- Tener motivos personales para estudiar, de tipo profesional, personal o escolar.
- Tener facilidad para concentrarse en el estudio.
- Estar atento durante toda la explicación del profesor.
- Formularse preguntas acerca de los temas de estudio e intentar responderlas.
- Memorizar las ideas principales.
- Tener facilidad para encontrar las ideas principales.
- Hacer esquemas o cuadros sinópticos de las lecciones.
- Saber captar la estructura de los temas.
- Saber reunir las ideas y los datos de los libros y de los apuntes.
- Permanecer atento a las cosas que se dicen en clase.
- Anotar los datos importantes de lo que explica el profesor.
- Tener un dominio bastante completo de la materia de estudio antes de ir al examen.
- Hacer los exámenes en buenas condiciones físicas y psíquicas.
- Saber dominar el estado de nervios en los exámenes.
- Terminar los exámenes antes de que acabe el tiempo.
- Repasar los exámenes antes de entregarlos.
 
    B) La influencia o peso estadístico de esos hábitos en la predicción del rendimiento fueron:
    Se estudió la influencia de la inteligencia y de los hábitos de estudio en el rendimiento escolar.
- El peso de la variable hábitos de estudio expresado en coeficientes beta es de 0.56 mientras que el peso de la inteligencia es 0.22. Por tanto, los hábitos de estudio tienen mayor peso que la inteligencia en el rendimiento escolar con una proporción de 2.5 a 1.
- La correlación simple entre rendimiento e inteligencia fue de 0.42
- La correlación entre rendimiento y hábitos de estudio fue de 0,64
- La correlación simple entre inteligencia y hábitos de estudio fue de 0.34
- Conociendo el peso de la inteligencia y de los hábitos de estudio es posible determinar el pronóstico de cada alumno para averiguar o predecir el rendimiento satisfactorio o insatisfactorio.
 
    C) Sobre las motivaciones que favorecen el estudio y las que le restan eficacia se concluyó:
- Hay una serie de motivaciones positivas que son comunes a los tres cursos. Estas son de tipo:
    * Profesional: conseguir un buen trabajo.
    * Escolar: aprobar todos los cursos, sacar buenas notas.
- Hay otras motivaciones que muestran una inquietud intelectual, como ampliar los conocimientos y saber más. Sin embargo, esta motivación no apareció en 6º de E.G.B.
- Hay diferencias claras respecto a las motivaciones familiares entre los tres cursos:
    * En 6º estudian "porque mis padres me riñen".
    * En 7º estudian "para satisfacer a los padres".
    * y en 8º no aparece la motivación familiar. Sin embargo, aparece una nueva motivación de estudiar "por satisfacción personal". Por tanto, hay una evolución del papel de los padres respecto a los estudios de los hijos, que va desde la influencia directa y externa en 6º, a una situación de complacencia en 7º y a una independencia en 8º.
- El juego es considerado como una dificultad frecuente en 6º y 7º de E.G.B. En 8º son más frecuentes las dificultades intelectuales, como "no lo entiendo".
- Son más frecuentes las motivaciones personales o internas entre los alumnos de rendimientos altos que entre los de rendimientos bajos. Por el contrario, las motivaciones externas o ajenas son más frecuentes entre los alumnos con calificaciones bajas que entre los de altas.
- Por tanto, el factor "querer estudiar" con voluntariedad personal (motivación interna) influye decisivamente en los rendimientos escolares.
- Una pedagogía coercitiva ya sea familiar, escolar o social, no facilita los rendimientos altos entre los alumnos.
- Uno de los objetivos de los padres, profesores y sociedad debería ser la creación de actitudes positivas hacia el estudio en los alumnos.
- Las dificultades para el estudio que están más asociadas con los rendimientos bajos son: falta de voluntad, dificultades intelectuales, actitud negativa, falta de tiempo y problemas personales.
- Algunas actividades, consideradas como dificultades, como el jugar o ver la televisión son más frecuentes entre los alumnos con rendimientos altos que entre los de rendimientos bajos. Se podría pensar que su influencia no es excesivamente negativa.
 
    D) Sobre la influencia de la distribución del tiempo fuera del Colegio en el estudio se concluyó:
- Las actividades más frecuentes de los alumnos de la 2ª Etapa de E.G.B. después de salir del Colegio por la tarde son: merendar, jugar, ver la televisión y estudiar.
- En 6º de E.G.B. dedican mucho más tiempo al juego (71 minutos) que al estudio (26 minutos). Lo mismo se dice de la televisión ( 93 minutos diarios).
- En 7º y 8º los tiempos dedicados a esas actividades están más equilibradas.
- Hay muy pocos alumnos que dedican su tiempo a otras actividades formativas, como leer, entrenar en algún deporte, tocar la guitarra, etc.
   

  "QUE DE TU MANOS SALGAN LAS IDEAS QUE PROCESAS EN TU MENTE"